Repoblaciones de Truchas, aspectos a considerar

Repoblaciones de Truchas


Normalmente siempre que se realizan repoblaciones de truchas todos nos alegramos, pescadores, ribereños, amantes de los ríos, etc. Y hay que reconocer que todo esfuerzo es digno de elogio, pero muchas veces estas repoblaciones tienen un perfil bajo que solo intentan contentar a alguno de los colectivos anteriormente mencionados; y eso no es de recibo.


Ya que hay pocos recursos económicos para cuidar nuestros ríos y por lo menos es exigible que se hagan con calidad e intentado maximizar las posibilidades de desarrollo de la especie (nos referimos siempre a la trucha autóctona).


Con esto no decimos que se hagan todas mal, ni mucho menos, hay profesionales expertos que son una garantía, pero en otras ocasiones tal vez por falta de conocimiento, recursos o por interés se mal gastan recursos.


Aquí vamos a describir algunos de los aspectos a considerar sobre las repoblaciones de truchas de una forma breve, ya que entrar en cada caso haría que el post fuera muy largo:


Vegetación de ribera


La vegetación de ribera es un aspecto rara vez tenido en cuenta; es muy importante por varias razones, la primera porque proporciona alimento a los peces ya que esta vegetación proporciona refugio a insectos principalmente que supone una de las bases del alimento de los peces; a su vez la vegetación proporciona refugio a los peces, no podemos hacer una repoblación donde las orillas son 100% pescables, los peces deben tener zonas de esparcimiento que sean inaccesibles para la pesca.


Otro aspecto relacionado con la vegetación de ribera es que una buena cobertura mejora la calidad del agua, ayudando al filtrado y a la contención de lodos.


La calidad de los ejemplares y su transporte


La calidad de los ejemplares introducidos es clave, se deben haber criado con una dieta propicia, interesante que en la piscifactoría les hayan alimentado con insectos, que no estén acostumbrados a la presencia humana y que la temperatura del tanque sea similar a la del río donde vivirán.


La fase crítica y donde la mortandad puede dispararse es en el transporte, es sabido que el pez se desorienta, es conveniente que se introduzcan en una zona acotada del río con vigilancia durante un mínimo de 24 horas para que se aclimaten y orienten; y que al día siguiente como mínimo del levantamiento de la zona acotada tampoco este permitida la pesca.


El río


Un gran error que se produce a veces es la cantidad masiva de ejemplares que supone una mayor densidad de peces de lo que el propio río puede soportar, provocando un desarrollo poco óptimo de los peces con una calidad de vida baja; y por supuesto realizar un análisis básico de la calidad del agua y tener localizados los posibles vertidos tanto en el río como en las posibles y futuras frezas.


La presión de pescadores y especies alóctonas


Es fundamental la pesca en formato de captura y suelta en estas zonas para que las generaciones venideras de pescadores disfruten de esas repoblaciones. También hay que analizar que fauna tenemos alrededor, ya que si tenemos poblaciones de cormoranes venidos desde la costa hacia el interior es difícil que estos ejemplares soltados no acaben en sus estómagos ya que tienen poca defensa las truchas frente a ellos.